El abarrote, el tianguis y la vendimia también construyen el mundo del Antojo.

martes, 1 de septiembre de 2015

Septiembre


Humea la piedra en blanco mucho más lejos de mis manos. La rapidez en doble filo es fértil semestre de antiguos pedernales.
Septiembre nace con la misma esperanza de humano a ver si las costumbres se alejan del martirio. Por eso el ángel del libro sube hasta los débiles y suscita libertades.
Esta dicho, septiembre se amamanta de libro.

viernes, 21 de agosto de 2015

Concordas?


Algunos llantos tienen la tensión de la guitarra. Bellamente decorada en sus maderas, es imposible tener la frialdad del alma para no darse cuenta de ello. Sus formas son como el agua de llanto, con sus gotas amplias y saladas. La lejanía pide rasgar sus cuerdas. La guitarra portuguesa, de ancas anchas, nadie se muere de frío. El sol entero se oculta y todos se limpian de vino la boca. El canto de lo perdido que no se quiere encontrar, que para eso es la pena, para tenerla dentro del pecho y no muera.
Que trabajo cuesta quitarse la tristeza de amores que nunca fueron y más ahora, en este tiempo que ya no se usa el sombrero. El sonido de la guitarra portuguesa es como tener el otoño enajenado. Roja puñalada que se mira de frente con los ríos, ya el Tajo, ya el Duero, ya el Mondego.
Cuando vuelva a ser niño, me voy a ir con los gitanos para aprender a leer la mano con la guitarra de *Carvalho. 

*António Pinto Carvalho 

Concordas = estar de acuerdo, en portugués del verbo concordar.

Reproducción realizada y a la venta en la Casa da Guitarra

sábado, 1 de agosto de 2015

Agosto


A fuerza de escuchar al ángel fino, la costra sonora se columpia desde el oído medio hasta la trompa de Eustaquio. El rechinido que se escucha a lo lejos, son los columpios que en su vaivén infinito nos recuerdan la armonía de las esferas.
Agosto escribe con su lengua angosta. Escuchemos.

miércoles, 1 de julio de 2015

Julio


En el leve rocío se pierden las pisadas de esa ala frágil. Se entretiene el eco y nos gana el silencio en espirales. Los cielos son ligeros como para crecer ese ángel que no acaba de caer.
Seductor es julio por pequeño y surtidor de cúpulas de agua.

miércoles, 24 de junio de 2015

Noche de São João


Fue en la noche de São João. De nuevo se encendió el fuego nuevo como aquel rito antiguo, sí, en el Cerro de la Estrella, la atadura de años (xiuhmolpilli) comienza de nuevo el ciclo.
No importa si es en el Duero, en la sierra del Pilar, la hoguera se enciende para que la noche no sea tan solitariamente fría.
Um balão tirado al cielo para seguir ardientes y recibir al sol cuando llegue.

Fotografía: Noche de São João a la vera do río Douro.Porto, Portugal. 

lunes, 1 de junio de 2015

junio


Junio vuelve a nosotros con ese rostro juventino. La flama crece del centro a sus orillas al sepultar el frío de la neblina. Es por eso que la campana rota se reconstruye en esa sonoridad de bronces nuevos. Los Ángeles del fuego han llegado, déjalos entrar, no traen espinas.

viernes, 24 de abril de 2015

Las sereias son sirenas


Cruzando procelosos mares, temeroso que durante el trayecto el canto fuera descubierto por hombres necesitados de amor, ya marinos ya terrenos, ha llegado a este balçaõ abarrotero el libro del sireno mayor, Javier Perucho. 

Con una sugerente capa (portada) una cadeira de rodas (silla de ruedas) bajo fondo blanco, nos sugiere que es por motivos caudales que la silla pertenece a una sirena muy contemporánea ya que tiene un computador como auxiliar de navegación. La silla (cadeira) está vacía, no porque la sirena fuera de caderas anchas, no confundir cadeira (silla) con cadera en español, el canto de la i es la diferencia. En  portugués nuestra cadera se dice anca y la silla parece que es estrecha o seja para anca pequenha, por lo tanto la dueña de la cadeira de rodas tiene talle estreito (estrecho). La silla se encuentra vacía, tal vez porque la sirena tuviera que refrescarse un poco y así poder arrancar nuestros suspiros al leer el título: “La música de las sirenas”. Editado por FOEM Fondo Editorial Estado de México, su autor, Javier Perucho, recopila, prologa y como tritón consumado, nos muestra sesenta y una minificciónes con el tema mítico de la sirena. Ejemplos de narrativa hispanoamericana que van desde Rubén Darío, que abre el canto, hasta Ana Clavel que cierra el libro, con un apetitoso caldo de cola de sirena.

No cabe duda que nuestros océanos, Pacífico y Atlántico y el mar Caribe, siguen siendo habitados por sirenas, algunas parientes de las que vio Odiseo, otras, ya mestizas, emergen y se sumergen a lo largo del libro. No diré cuales fueron mis preferidos, que en gusto de sirenas se rompen géneros, porque ustedes saben, hay lectores que les gustan de voz grave, otras de voz destemplada; hay quien guste de las sirenas escamosas, rubias, mandonas, tímidas.

Confieso no con cierto desencanto, que ha este balcão no han llegado pessoas a contar historias de sereias, por lo que me he visto obligado a salir al río Douro a su procura, mais nada, mi suerte ha sido escasa y aunque sigo atento a cualquier sonido que me parezca canto y a pesar que la corriente parece cabellera de mujer recién lavada, mi suerte esta salada. Tal vez tengo tanto Tlaloc en las venas que cuando se acerca alguna, atrevida, es devorada por los tlaloques. Lo cierto es, que después de leer La música de las sirenas, resulta ya tan de familia el mito, que parece que sólo estamos leyendo historias de nuestras tías.

Antes que se me olvide, quiero recalar  mi agradecimiento a Javier Perucho, no sólo por su gentileza y osadía al enviarme su libro, con los peligros de la mar oceana, a estas tierras lusitanas, también agradecer el separador de lectura que venía en compañía del libro, con la figura de una sirena, como pueden observar en la fotografía que da portada a esta conversa, es una sirena absolutamente mexicana, morenaza sensual y colorida con una voz melodiosa que ya estoy a sucumbir, como lo hizo aquel libro celebérrimo que menciona Javier, “Ocaso de sirenas, esplendor de manatíes” que este abarrotero poseía en la edición del fondo de Cultura Económica, con prólogo de Juan José Arreola y que un día, andando en una trajinera en los canales de Xochimilco, con la barbacoa y las coronas atravesadas, un manatí con memoria histórica, al ver el libro salto con gran agilidad, llevándose el libro a las profundidades del canal.

Cosas ouvires y veredes mi querido, Javier Perucho.

miércoles, 1 de abril de 2015

Abril


La primera hoja de calendario que deja como la yerbabuena, el olor de los anjos de la pradera que por cortar las margaridas cayeron al balcão del Abarrote.
Agua santa y remolacha para todos en este abril de verdes recuerdos.

domingo, 29 de marzo de 2015

Falando de asas


Hoy, el abarrote salió a orearse un poco y al llegar a la Praça da Republica me encuentro con la representación de su figura. Una senhora, es la República, que siempre se encuentra en cualquier país vestida a la usanza de la libertad: silenciosa, con un vestido entallado mostrando su músculo bien torneado y con la mirada perdida a un dónde y para dónde. Curioso, que hablando de asas y de tazas ontem (ayer) me encuentre con una gaivota (gaviota) posada en la bola (una manera coloquial en portugués de decir cabeza) y no deja de sorprenderme que ahora que los regionalismos renacen, las gaviotas sientan que es un mástil encallado en medio de la ciudad. Tal vez en los tiempos de hoy la república sea un palo largo que ha quedado del naufragio y que sobresale ya como pura estatuaria. 
La ventaja del abarrote es que la Suave Patria, para referirme al poema de Lopez Velarde, esta en los sabores y en los Antojos. Qué más exigencia y que más tolerancia que tener los sabores cómo patria. La convivencia es, no sólo saludable, sino placentera.
Los convido al almoço (propiamente la comida) tenemos como plato de inicio una soupa de cenoura (zanahoria) sem batata (papa), feijão preto (frijol) e um entrecosto de porco na brasa (costillas a la brasas) y un fino ( copa delgada de cerveza servida a presión). ¿Qué tal? ¿Gostam?.
Los espero, hoy estaremos abiertos hasta las seis de la tarde. Si esta la cortina fechada (cerrada) toquen la campainha (campana o timbre) y lleguen a las sobremesas (postres) tenemos arroz con leche con mucha canela. Ah y un café de los tuxtlas que huele hasta la ribera del río.

Les informo que la gaivota ya se cagó en la estatua, cosas de la naturaleza.


Fotografía: República (2010) do escultor Bruno Marques. 
Praça da República, Jardim de Teófilo Braga. Porto, Portugal.

sábado, 28 de marzo de 2015

Asa con taza



¡Nostalgia de los arcángeles!
Yo era…
Miradme.
Sobre los Ángeles, Rafael Alberti

No lo sabía y grande fue la elevación de mi pensamiento al saber que una asa en la língua portuguesa se refiere a una ala, una manera de asir el cielo y no la asa mexicana de la humilde taza, ese recipiente que sirve para beber líquidos calientes: atole, champurrado, café, ponche y por supuesto la leche de la chata. Asa, en español, se refiere a esa pieza curva que sobresale de la taza y que suele estar unida por sus dos extremos al cuerpo de la taza. Podríamos decir que es la oreja de la taza y por eso afirmamos que vamos tomar un café chillador, no porque sea un café tomado en un velorio, sino porque a la taza la tomamos de la oreja como os rapazes desobedientes. Esta es una interpretación “ad abarroterum”.
Lo cierto es. Cuando este abarrotero barría muy temprano el paseo (banqueta) a las puertas del abarrote, una senhora, al parecer muy devota, con el San Benito en el gesto, decía: “Faltam asas para voar”. De inmediato fiquei (quedé) pasmado. ¿Qué pássaro (pájaro) será ese o, es un ángel lusitano caído después del 25 de abril? Ni uno, ni otro. Al seguir parando oreja, me apercibí, por contexto, que se refería a esos apéndices de las aves, así que cuando la senhora en tono lastimoso afirmó: “Tem ferida uma asa”. Claro pensé, del cielo ha caído um anjo (ángel).
Así que, al buen entendedor: diccionario bajo el brazo. ¿Saben el porqué? porque también tiene la palabra asa, en la língua Portuguesa, la acepción de apéndice en forma de argola (argolla) que sirve para asegurar ciertos objetos con la mano. El tumba burros, pone como ejemplo el asa de la xícara (jícara). Sí, ha leído bien, lo que conocemos como jícara, tan mexicana. El asunto es que xícara se usa en el portugués de brasil y proviene del náhuatl que llegó vía el castellano al portugués de Europa. En Portugal, ya es un termino en desuso o sólo usado por hablantes cultivados, y en vez de usar el termino xícara se usa la palabra chávena. ¡Atenção! la chávena es propiamente sólo para tomar el chá (té). Para el café, lo que sería nuestra taza, la palabra que designa al objeto es caneca. La caneca tiene asas, de las otras, las que no son para volar. Ya sé que querrían jugar a las canicas y no a las canecas porque aquí se dice jugar aos berlindes. Como pudieron observar ni tan en desuso, os sacos (bolsas, en espanhol) tienen asas, las canecas también y los ángeles pelos vistos (por lo visto).

Y para dejar los melindres y recapitular (recuar) podemos decir que: o tempo tem asas porque también lo oímos. Y si ustedes gustan les invito un jarro, que no una taza, de agua miel.

Asas para que las quiero…