El abarrote, el tianguis y la vendimia también construyen el mundo del Antojo.
lunes, 12 de junio de 2017
jueves, 1 de junio de 2017
lunes, 1 de mayo de 2017
Mayo
En el desmayo se observa su poderío y en la floración de la hoja única digna de poner en el interior del cuaderno. Algunas ideas se raspan sus rodillas y las mordeduras de los mosquitos nos distraen del marasmo. Mayo, poderoso en su su tallo, nos quita la sed y la ronquera de los meses idos.
La hierba crece y los cielos limpios ensayan su libreto.
sábado, 1 de abril de 2017
Abril
Un corazón verde agua palpita desvelado al borde de la mañana. Los pájaros pregonan tibios cantos en la cintura de abril. Hay motivos para atinar, no sé, las flores en el pelo o beber ese mezcal de ser vivo. Fermentemos los días que sabe bien que el corazón palpite, y echemos otra vez los dados a la suerte.
miércoles, 1 de marzo de 2017
miércoles, 1 de febrero de 2017
Febrero
A trompicones y aullidos de ácidos alientos
nos traen a febrero con el corazón abierto. Recelo y fibrilación en nuestras
casas. Sin embargo la palabra viene como bálsamo, esencial en su jarrón de
horas. Busquemos la afinidad del fruto y con audacia, vibremos.
**Como todos los años por respeto a las
personas que adquirieron su calendario, los dos primeros meses pondré sólo la
portada. Si quiere adquirir el Calendario, todavía está a tiempo, puede pedirlo.
miércoles, 4 de enero de 2017
Enero
El rostro enmarcará los meses de los días y tal vez, las enfermizas alegrías sonaran con nuevos pensamientos. Enero comienza almo, con la mirada fija en un presente de alta mar y la majestuosa incertidumbre de las horas.
Comencemos como si viniéramos de muy lejos, frágiles y astutos; inquietantemente protegidos por una calma chicha.
*Como todos los años por respeto a las personas que adquirieron su calendario, los dos primeros meses pondré sólo la portada. Si quiere adquirir el Calendario, todavía está a tiempo puede pedirlo.
jueves, 1 de diciembre de 2016
Diciembre
Hemos visto el borde del silencio ser
llevado en melodía todo un año. Hemos aprendido a silbar la tonada en medio del
escenario y hemos dado la nota alta, un poco ronca, pero ebria de sonoridad en
el bajo continuo del pecho.
El acorde final del año está con nosotros y
una fama íntima se llena de humedad.
Abrazosmiércoles, 2 de noviembre de 2016
OFRENDA DEL ABARROTE
Morir es cosa sabida y no hay porque preocuparse, las cosas caducan, hasta la latería mas fina o el vino en buenos odres también acaba por agriarse. Todos lo sabemos, unos lo sufren y otros lo gozan. Depende de que lado del mostrador nos encontremos.
En este abarrote seguimos una tradición festiva que ofrendamos a toda nuestra estimable clientela.
El culto a la muerte y a sus muertos se encuentra en el tuétano de las culturas prehispánicas (la edad de piedra me la salto para ir a la flor de pedernal) Con variantes, la concepción de los pueblos precolombinos, la muerte era una dualidad de la vitalidad. Las practicas y rituales que conformaron el culto a la muerte están presentes en los Teotihuacanos, toltecas, aztecas, zapotecas, mistecos, mayas, huastecos, totonacas, otomíes, purépechas y ya paro porque cambian de blog.
Los aztecas por ejemplo, tenían dos fechas para conmemorar a sus muertos, el mes de agosto se dedicaba a Miccailhuitonitli o muertecitos y en noviembre la fiesta de los muertos grandes. El más allá dependía de la forma de fallecer y no a la vida que habían llevado, no había castigo ni culpas. Por ejemplo, las mujeres que morían de parto se convertían en estrellas para acompañar a Quetazcoatl, eran consideradas guerreras muertas en batalla.
Después de la conquista, el Mictlán lugar a donde van los muertos se comparó con el infierno y a Micantecutli (señor de los muertos) se identificó con el diablo. El sincretismo comenzaba y enriquecía y transformaba y confundía conceptos. Se establece en México –Nueva España- el día de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos, que se solemnizaba desde los 827-844 por disposición del Papa Gregorio IV. La muerte comenzó a ser temida, apareció la culpa, la condenación, el Infierno y el Purgatorio. Fue hasta el siglo XVII cuando se trato de darle a la muerte un aspecto menos terrorífico. En este intercambio de vivos
el juego y la desgracia se ocultan en un abrazo. Una de estas tradiciones es comerse a la calaca ya en dulce ya en palabras. Las calaveritas son versos octosilábicos festivos, que ironizan o exaltan una cualidad, no son macabras y no son ofensivas, si críticas.
Hay calacas
Pensaron que no llegaba
que la canija calaca
no entraba al abarrote
para apretar el cogote.
Aquí estamos calientitos
para todos los bonitos
que la guadaña filosa
no goza cara piadosa
Ánimas del purgatorio
en el mostrador: jolgorio.
Suenan los huesos blogueros
los que por aquí anduvieron.
Todos con vela encendida,
recuerdan sin cobardía
que el esqueleto y el verso
refieren mismo universo.
Paloma de los abrojos
el alma de los Antojos
vuela ilusa por las redes
para clamar sus mercedes.
Aquí rechinan los sesos
y se murieron los besos
porque la blanca patrona
sigue siendo una cabrona.
martes, 1 de noviembre de 2016
Noviembre
Noviembre me gusta para untar el aceite en árboles desiguales, poner las dudas en tumbas semejantes y dejar en orden los cráteres del pensamiento. La melancolía de lo ya bebido se improvisa en Do.
De lejos nos llega esa melodía tan sola que hace bulla entre los huesos de los días.
Busquemos la llave de Sol de nuestra celda.
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