El abarrote, el tianguis y la vendimia también construyen el mundo del Antojo.

viernes, 9 de octubre de 2015

Estática


Al despertar los párpados de la piedra dejan la memoria acechando los clamores de grandeza. Las buenas ruinas son como el cuerpo de la Diosa, enseñan la cólera desnuda del tiempo.
La fuerza feroz del la luz parece caricia que se afana por contrastar la forma del que fue templo.
El silencio se nos viene a la cara después de probar el secreto de la historia que nos falta. 
¡Ay del mundo! si se acabara el impulso interno del ojo.

Fotografía: Convento do Carmo, Lisboa, Portugal.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario