El abarrote, el tianguis y la vendimia también construyen el mundo del Antojo.

sábado, 1 de junio de 2019

Junio



Junio dejará una ardua lección y un amigo sonriente de humanidades severas como el cielo desigual de todos los días. El mundo virginal llegará a madurar los frutos verdes. Dejemos la máscara en el ropero. No llores.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Mayo


No lo digo de soslayo ni como lacayo, ha llegado mayo envuelto en el sayo. Tiene rostro de papagayo. 
Vamos a festejarlo antes del desmayo o que nos parta un rayo.
Lo subrayo.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Diciembre

Los tobillos del año se mojan en diciembre y los días, mártires del tiempo, crecen pausados y coloridos a través de los andenes de nuestra memoria. Las hojas de nuestro cuaderno tendrá algunas faltas de ortografía pero la mano lectora le dará significado.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Noviembre


Sobre la curva tensa del hueso del año, que es noviembre, iremos juntos tocando los labios de todos los que duermen con el alma suelta. Yo recuerdo la altura, la barbara altura de las horas, por eso los invito a beber de las tardes el magnesio de los corazones. Sentémonos a la mesa y nos veremos con los demás desayunando con la misma cuchara de madera o de peltre, el sudor del día y sus motivos.

domingo, 14 de octubre de 2018

Octubre

No se ha roto el mes de Octubre, partido por la mitad, el norte nunca estuvo tan cerca con sur. El vientre del océano con el pecho azul es la república de los manantiales. Octubre todavía crecerá, y golpeará con su pezuña el orgullo de los días que se tambalean todo el año.
En esta orilla de Oporto, retomo el alga verde del calendario.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Septiembre


Los días que guardamos en la palma de la mano nos suben por los dedos. Llegan a los labios y balbucean esa sonrisa serpentina. Nos enreda; sube y aparecen las voces con los ojos abiertos de par en par. 
Entonces cantan.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Agosto

Agosto viene filtrado por las cavernas para darnos el fruto. Ese que nos alimenta; no importa el continente donde lo comamos. Porque ese paso entre el día y la noche encierra el misterio de los que alguna vez quisieron comerse.