La frecuencia modulada, la vibración interna es la génesis de toda energía vital. Así la tortuga se sumerge y aguanta la respiración del océano y las orugas se mueven tierra a tierra. Abril llega vibrante en su ciclo armónico.
Escúchalo.
El abarrote, el tianguis y la vendimia también construyen el mundo del Antojo.
La frecuencia modulada, la vibración interna es la génesis de toda energía vital. Así la tortuga se sumerge y aguanta la respiración del océano y las orugas se mueven tierra a tierra. Abril llega vibrante en su ciclo armónico.
Escúchalo.
Todo cuerpo en estado sólido busca nivelarse, así en las especies el intercambio bajo las mismas leyes termodinámicas recuerdan a Fermi y su circunstancia.
Marzo llegó para la comprensión de las propiedades eléctricas y térmicas de los sólidos.
Un abrazo consistente para todos.
El universo es una araña enorme. Sus ojos invisibles se mueven sin moverse. Con tantos pies que vibran, el ciclo recomienza armónico, elíptico, bello. El rinoceronte, el buitre, atónitos acompañan los flancos del átomo. Hoy enero comienza la ola con sus pies numerosos.
Hay una avispa que vuela entre la olla y el fogón. Nunca pierde el tipo. En su vuelo arde la comparación entre el humo y la materia. Después, lejos, en el mañana, deja su aguijón sobre la mesa.
Será la luz de los destinos que se congregan en el pan de octubre. Todo lo vivido se reduce a un no sé y todas las horas se beben en el desayuno amado. Hay emoción en octubre. Abracemos
El terror antiguo viene de los mares, del poniente, dicen los cristales. Julio llega desde el fondo del tiempo, con la luz dispersa, con la sal de multitudes.
Crucemos la calle como si fuera un océano invariable.
Hay meses que quieren ser amados con fuerza, por eso se desnuda, se sacude por los días. La dicha se remienda y del mundo animal se urge para serle útil. Saludemos a mayo a todo pecho sin resabios
Abril llega sin fondo. Exhausto de días. Todas sus alas se encogen. Sin embargo, los años salen al sol, humildemente se apoyan en su bastón ilustre y sonríen.
Todo se despierta y se renueva el fondo.